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Con y sin Satán: ser un satanista o un adorador del demonio en un país luterano

Com e sem Satanás: ser um adorador satanista ou demoníaco em um país luterano

With and without Satan: being a Satanist or demon worshiper in a Lutheran country

Merja Hermonen*
Traducción: Adriana Escobar


* Researcher, University of Helsinki. Finnish Youth Research Network.


Resumen

El satanismo en sus formas actuales contiene una variedad de antagonismos religiosos. Personajes como Satán y Lucifer son más substanciales, aunque el significado fundamental de los mismos tiende a variar. Poner límites propios y ser el dios de uno mismo, conduce a algunos jóvenes a una muerte experimental o religiosa. Otros son capaces de acomodar su forma de pensar satánica a la estructura social aceptada. La relación entre crimen y satanismo es principalmente relajada, pero no insignificante. El satanismo puede ser una fase en el desarrollo religioso e ideológico de un o una joven, pero también se puede convertir en una actitud hacia la vida relativamente estable y permanente.

Abstract

Satanism in its current forms contains a variety of religious antagonisms; characters like Satan and Lucifer are most substantial, trough the fundamental meaning behind these characters tend to vary. Placing one’s own limits and being one’s own God leads some youths to an experimental or religious dead end. Others are able to fit their satanistic ways of thinking within a socially accepted framework. The relationship between crime and Satanism is mainly loose, but not insignificant. Satanism can be a phase in a young person’s religious and ideological development, but it can also form into a relatively stable and permanent attitude to life.


El satanismo tiene muchas caras. Lo que cada uno ve depende de su propia perspectiva. En este documento daré una visión “del fenómeno de adoración al demonio” en Finlandia, así como un informe acerca de mi investigación en este campo. Después, me concentraré en examinar dos de las corrientes dominantes del satanismo: el satanismo racionalista y la adoración religiosa al demonio. Finalmente, daré un vistazo a una perspectiva cultural más amplia sobre el tema.

En medio del campo religioso en Finlandia

Finlandia es uno de los países cristianos protestantes del Norte de Europa. En lo que se refiere a religión, esta nación tiene más puntos en común con sus vecinas cristianas protestantes, Suecia y Noruega, que con Rusia, tradicionalmente cristiana ortodoxa y atea. La principal religión en Finlandia es la cristiana luterana evangélica; por razones históricas, la Iglesia cristiana ortodoxa1 y la Iglesia cristiana luterana tienen el estatus oficial de iglesias nacionales. Durante 1999, el 87.5% de los niños nacidos en Finlandia fueron bautizados como miembros de la Iglesia luterana. Más del 90% de los jóvenes de quince años asistieron a las Escuelas de Confirmación2 y, a la vez, los Campos de Prometeo3, la contraparte no-religiosa de las Escuelas de Confirmación, incrementaron su número de miembros.

Filiación religiosa de la población finesa en 19994:

Iglesias cristianas luteranas
4’408.769
Iglesias cristianas ortodoxas
56.288
Testigos de Jehová
18.592
Iglesia libre de Finlandia 13.433
Iglesia católica romana
7.043
Iglesias adventistas
4.406
Iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días
3.284
Congregaciones bautistas
2.440
Iglesias metodistas
1.278
Congregaciones judías 1.165
Congregaciones islámicas
1.096
Otras
915
Sin filiación religiosa
652.950

Hay quince comunidades religiosas que tienen menos de mil miembros cada una. El Movimiento Pentecostal no está registrado, pero en la actualidad cuenta con aproximadamente 50.000 miembros, cuya tasa ha permanecido estable durante los últimos años5. La mayoría de la población que no tiene una filiación religiosa oficial vive en la capital (Helsinki) y en las ciudades aledañas a ésta (Espoo y Vantaa), en donde el contacto con las tradiciones antiguas es muy débil. Finlandia puede ser vista como una nación con una religión civil fuerte; los días nacionales más significativos son generalmente celebrados con oficios luteranos o ecuménicos.

Durante algunas décadas, el movimiento Nueva Era ha prosperado en Finlandia como un estilo de vida religioso y seudomedicinal. Los neopaganos tienen su propia asociación, la cual cuenta con aproximadamente 200 miembros. Los satanistas fineses no están organizados oficialmente, excepto por los miembros de una nueva y pequeña red pagana; es imposible medir su número exacto, pero aquellos que se declaran abiertamente satanistas son unos pocos cientos; los adoradores del demonio son, probablemente, menos que estos. Si se habla del número de miembros, el satanismo es un fenómeno verdaderamente marginal; sin embargo, la situación cambia completamente si se toma en cuenta el interés que éste despierta entre la población en general. La naturaleza del satanismo es noorganizada, pues no existen asociaciones públicas ni semipúblicas; por el contrario, hay pequeños grupos de jóvenes, quienes desarrollan libremente sus ideas, en medio de la música heavy metal y su atmósfera, libros de ficción o la tradición satánica de La Vey6.

Las raíces del satanismo finés se encuentran en el gran cambio ideológico que tuvo lugar en la década del 60; este cambio puede ser visto como una compleja rebelión de los jóvenes contra el “viejo mundo” y sus valores tradicionales. A partir de los últimos años de la década del 80, una “nueva onda” ideológica ha surgido; aquéllos que eran jóvenes en la década del 60, ahora tienen hijos, quienes a su vez buscan su propia rebelión, o mejor aún, su lugar en una sociedad en creciente urbanización. Los valores de los padres, inclusive aquéllos que se tienen en cuenta para la crianza de los hijos, probablemente han tomado una dirección más individualista. Al mismo tiempo, el pensamiento racionalista ha ganado fuerza, y el aprovechamiento del tiempo es visto como un ideal. Pero no sólo el individualismo y el racionalismo influencian al satanismo; el anticristianismo, el ocultismo, la magia y algunas tradiciones filosóficas, por ejemplo, las ideas de Nietzsche, parecen tener especial influjo sobre éste.

El público y los medios: vandalismo en los cementerios y un asesinato

Los medios de publicidad han desconocido el satanismo racionalista como fenómeno cultural, para darle mayor importancia a las prácticas de adoración al demonio. El “satanismo filosófico” y la “adoración al demonio con acciones concretas”, son tal vez las impresiones más fuertes que los jóvenes fineses han adoptado.

Las creencias y compromisos religiosos e ideológicos de los satanistas y aquellos de los adoradores del demonio, son generalmente muy diferentes. Sin embargo, en el ámbito juvenil, el satanismo y la adoración al demonio se mezclan; algunos satanistas conocen a los que son adoradores del demonio y viceversa. Algunos ex adoradores del demonio pueden proclamarse satanistas, y algunos satanistas pueden llegar a ser agnósticos convictos. Existe también un número de exadoradores del demonio que se convirtieron al cristianismo y viceversa. En el sentido religioso, se puede hablar de un cultic milieu7, un área religiosa no dominante, en la cual los jóvenes pueden adoptar nuevas ideas e intercambiar grupos.

En Finlandia, la mayoría de personas relacionan la adoración al demonio con el vandalismo en los cementerios, algunas mutilaciones de cadáveres y un asesinato. Un cuerpo fue desenterrado en 1999; lápidas y cruces se han removido en todo el país; también algunas iglesias han sido incendiadas. La policía ha reportado unas cuantas mutilaciones de animales y de suicidios que se relacionan con la adoración al demonio. La Policía Finesa de Seguridad ha seguido el desarrollo de esta clase de crímenes desde hace ya varios años.

Casos de violación de tumbas, por año8:

1995 105
1996 106
1997 116
1998 123
1999 150

Los medios han prestado especial interés a un caso de asesinato conocido como “el descuartizamiento”, ocurrido en noviembre de 1998, en Hyvinkää9. Cinco jóvenes entre los 16 y 21 años, que vivían en un apartamento rentado, se vieron involucrados en este crimen. Uno de ellos fue asesinado por los otros, y su cuerpo fue mutilado. Una semana después, una de las partes del cuerpo fue encontrada en un basurero local. Esto hizo que las investigaciones policíacas comenzaran y que los medios se interesaran en el caso. Los encabezados en los periódicos vespertinos10 decían cosas como: “¡Satán me dijo que lo hiciera!” y “Asesinato ritual satánico”; el crimen se calificó como “el más cruel en Finlandia”. En la corte, el fiscal de distrito levantó una acusación por asesinato. El líder del grupo había matado a su perro la noche de Halloween, como práctica para el posterior sacrificio humano; este joven fue sentenciado a cadena perpetua por asesinato y maltrato a animales. Una joven de 17 años fue sentenciada a ocho años y medio por asesinato sin uso pleno de sus capacidades. La corte local tardó una semana en dictar sentencia, pero la publicidad duró aproximadamente medio año.

Preocupación social por el fenómeno de adoración al demonio

Entre 1998 y 1999 surgió en Finlandia una conciencia pública sobre la adoración al demonio. Durante la década anterior, el asunto del satanismo había sido tratado en varias ocasiones como tema de discusión en las parroquias, artículos e historias en los periódicos, ensayos en los colegios, etc. La Iglesia realizó un video que sirviera como material didáctico11 para prevenir estas prácticas. La difusión en los medios aumentó lentamente hasta que, en la última década del milenio, este fenómeno se convirtió en un verdadero boom.

Una pareja de los llamados especialistas en la adoración al demonio ha viajado por toda Finlandia, con una agenda muy apretada. Esta clase de especialistas hacen parte de este fenómeno en su contexto social más amplio. Son figuras fundamentales que definen “el campo de batalla espiritual” entre los adoradores del demonio, los satanistas y los antisatanistas. Su trabajo crea un foro parcialmente religioso y parcialmente social, en el cual las preguntas acerca del satanismo pueden ser discutidas y argumentadas. Por lo general, en estos foros los “cristianos verdaderamente devotos” son vistos como la única opción real, para deshacerse del así llamado “impacto satánico”.

Algunos predicadores se apoyan en una idea denominada la teoría del portal, según la cual los jóvenes son arrastrados hacia el satanismo por las diferentes tentaciones culturales que, por alguna razón, no pueden resistir. Por ejemplo, el rock pesado que contiene mensajes pesimistas y suicidas, las películas y videos violentos y de terror, los juegos de roles (role-plays) con temas siniestros, los libros acerca de cosas sobrenaturales o brujería y las conexiones satánicas en internet, unidos al “vacío en el corazón de el o la joven”, sirven como un portal hacia la adoración al demonio.

Los adoradores del demonio y ciertos satanistas racionalistas asisten a las charlas de los predicadores cuando éstos visitan los centros de reunión para jóvenes, que son usualmente patrocinados por el Movimiento Pentecostal. Los jóvenes parecen buscar la oportunidad de establecer discusiones acaloradas o de pelear contra su “enemigo espiritual”. Algunos de ellos se agitan bastante en este tipo de situaciones, pero otros buscan ayuda para solucionar sus problemas personales. Los especialistas en la adoración al demonio que trabajan con jóvenes pueden ser vistos de dos maneras: como trabajadores sociales que buscan ayuda o como agitadores religiosos.

Algunas autoridades sociales están preocupadas por los jóvenes de aspecto sombrío, varios de los cuales evidencian síntomas psíquicos o tienen comportamientos claramente autodestructivos. Los padres y educadores están perplejos ante la actitud de odio de los jóvenes. Las autoridades gubernamentales están desconcertadas por los problemas religiosos e ideológicos de una sociedad posmoderna, en donde el pluralismo es una virtud, pero los ambientes religiosos reales son homogéneos.

El punto de vista de los investigadores: pánico satánico y control social

Debido en parte al carácter sensitivamente religioso del fenómeno del satanismo, la gente de hoy, como por ejemplo los investigadores sociales, han mostrado poco interés por el tema. De acuerdo con Bromley y Ainsley, el interés en el satanismo tomó nueva fuerza en la década del ochenta, cuando surgió un pánico moral internacional a los cultos satánicos12. A comienzo de la década del noventa, algunos investigadores dudaban acerca de la existencia del verdadero satanismo13.

En la actualidad es realmente sencillo para casi todas las personas encontrar información en internet sobre los grupos satánicos mejor organizados alrededor del mundo; sin embargo, aún existen ciertos debates sobre el tema: ¿Es el satanismo un fenómeno real? o ¿existen tan solo jóvenes disgustados que patean lápidas? Las posibles dinámicas en las diferencias que existen entre lo “satánico”, ideológicamente anticristiano y ateo, y lo satánico, experiencias y estilo de vida orientados ontológicamente hacia Satán, no han sido determinadas ni analizadas.

Jeffrey Victor construyó un modelo de la diseminación de demandas, que surgieron en una cruzada moral que buscaba construir socialmente una nueva forma de comportamiento anormal. En su modelo, los cruzados de la moral están en la posición central; estas personas llevan sus demandas a los medios y al sistema político y legal. Estas peticiones pueden llevar a rumores llenos de pánico, procesos ostensivos, juicios y posiblemente a la creación de nuevas leyes. Las peticiones acerca de la salud mental piden que el satanismo sea clasificado como una enfermedad14 mental. Los temores que los medios han propagado, de acuerdo con lo que los investigadores han interpretado, no explican los antecedentes religiosos e ideológicos de este fenómeno.

Los temores colectivos probablemente no tienen sus raíces en los medios ni en la mentalidad de aquéllos que se oponen a este culto. Otra cosa es que quizás todos los cruzados de la moral o de la antimoral deben conocer bien el lado opuesto de su propia ideología, si quieren entender por lo que están luchando.

RELIGIÓN

VISIÓN DE LA ORIENTACIÓN DE VIDA ORIENTACIONES RELIGIOSAS
  • RACIONALIDAD ANTICRISTIANA
  • LO "SATÁNICO" (SATÁN SIMBÓLICO)
  • ADORACIÓN AL DEMONIO
  • LO SATÁNICO (SATÁN PROPIO)
CULTURA JUVENIL LEY SOCIAL
SUBCULTURAS MUSICALES (METAL) ARTÍSTICAS SUBCULTURAS CRIMINALES CUESTIONES SOCIALES
  • LO "SATÁNICO": ICONOGRAFÍA Y SÍMBOLOS
  • FUERTE: "EN CONTRA DE LO ESTABLECIDO/ ANTICRISTIANO"
  • MENTALIDAD
  • "ARMADURA NEGRA": ROPA DE HEAVY BLACK METAL
  • DIFERENTES TEMAS RELACIONADOS CON LAS CREENCIAS SATÁNICAS Y EL SIMBOLISMO "SATÁNICO"
  • VENGANZA Y VIOLENCIA JUSTIFICADAS POR LAS CONVICCIONES SATÁNICAS
  • LAS PRÁCTICAS Y CREENCIAS SATÁNICAS SON RELACIONADAS CON PROBLEMAS MENTALES
  • DEPRESIÓN, COMPORTAMIENTO SUICIDA, CORTARSE LOS BRAZOS EN UN TIPO DE CONEXIÓN RITUAL
  • ABUSO SEXUAL SATÁNICO, OTRAS DESVIACIONES, PERTURBAR LA EGURIDAD SOCIAL

También es interesante observar que los temores propagados por los medios, por ejemplo el llamado “pánico satánico” de la década del ochenta en los Estados Unidos, no son absurdos ni inútiles, sino que están dirigidos a alcanzar metas sociales claras. El pánico moral puede ser visto como un instrumento de control social; una herramienta para reafirmar ciertos límites. Ahora bien, ¿qué autoridad moral tiene el control social? Esa es una pregunta diferente.

Cuando los valores básicos o la seguridad de una sociedad se ven amenazados, los así llamados pánicos morales pueden surgir. Las personas quieren recobrar su ahora sacudido sentimiento de seguridad, por lo cual manifiestan abiertamente su desacuerdo con algún tema en particular. En este sentido, el pánico moral puede ser visto como un instrumento público usado para tener una vida en comunidad más segura, o al menos, sentirlo así; esto generalmente trae como resultado peticiones para una legislación más severa, disciplina en las casas y colegios, etcetera.

El satanismo como una forma de pensamiento racionalista e individualista ha generado varias preguntas básicas sobre la moral, poniendo sistemáticamente en tela de juicio los valores básicos cristianos. Un satanista no cree en el Dios cristiano ni en Jesús como su hijo, no cree en la vida después de la muerte, no acepta la misericordia como principio, y considera que los códigos morales son básicamente individualistas y no sociales. Los adoradores del demonio retan a la sociedad cristiana de manera diferente. Pueden creer o no en el Dios cristiano y en Jesús como su hijo, pero con toda seguridad creen en Satán como su guía personal y su salvador. Creen en la vida después de la muerte, donde se reunirán con su maestro oscuro; además, sienten que Satán les ha dado algunas tareas (maléficas) que cumplir en la tierra.

Desde su punto de vista, Dios va a perder o ya perdió la batalla cósmica contra las tropas de Satán; están convencidos de que las fuerzas oscuras son más poderosas en este mundo que cualquier otra. Un pacto personal con el diablo puede ser visto como una “bienvenida al regazo del padre”; la experiencia de pertenecer a algo más grande es importante. Los posibles actos criminales son hechos por voluntad propia, pero el crédito se le da mentalmente a Satán.

Mi propia investigación: navegando entre preguntas, jóvenes y sus ambientes sociales

Me interesé por el tema del satanismo entre 1994 y 1995, cuando el fenómeno sociocultural de la adoración al demonio y sus oponentes (aquéllos que no querían tener nada que ver con esta clase de temas), comenzaba a tomar forma como un todo. Había trabajado durante algunos años con jóvenes, hasta que conocí niñas de catorce años excepcionalmente violentas; una de ellas había hecho un pacto de sangre con el demonio. En ese momento fue cuando de hecho comenzó mi investigación. Posteriormente, mi interés se centró en el satanismo y en la orientación satánica de la década del noventa.

Durante los últimos cinco años he entrevistado con frecuencia entre 30 y 35 diferentes tipos de satanistas y de adoradores del demonio en Finlandia. En este tiempo, también he conocido una gran “pánico satánico” de la década del ochenta en los Estados Unidos, no son absurdos ni inútiles, sino que están dirigidos a alcanzar metas sociales claras. El pánico moral puede ser visto como un instrumento de control social; una herramienta para reafirmar ciertos límites. Ahora bien, ¿qué autoridad moral tiene el control social? Esa es una pregunta diferente.

Cuando los valores básicos o la seguridad de una sociedad se ven amenazados, los así llamados pánicos morales pueden surgir. Las personas quieren recobrar su ahora sacudido sentimiento de seguridad, por lo cual manifiestan abiertamente su desacuerdo con algún tema en particular. En este sentido, el pánico moral puede ser visto como un instrumento público usado para tener una vida en comunidad más segura, o al menos, sentirlo así; esto generalmente trae como resultado peticiones para una legislación más severa, disciplina en las casas y colegios, etcetera.

El satanismo como una forma de pensamiento racionalista e individualista ha generado varias preguntas básicas sobre la moral, poniendo sistemáticamente en tela de juicio los valores básicos cristianos. Un satanista no cree en el Dios cristiano ni en Jesús como su hijo, no cree en la vida después de la muerte, no acepta la misericordia como principio, y considera que los códigos morales son básicamente individualistas y no sociales.

Los adoradores del demonio retan a la sociedad cristiana de manera diferente. Pueden creer o no en el Dios cristiano y en Jesús como su hijo, pero con toda seguridad creen en Satán como su guía personal y su salvador. Creen en la vida después de la muerte, donde se reunirán con su maestro oscuro; además, sienten que Satán les ha dado algunas tareas (maléficas) que cumplir en la tierra. Desde su punto de vista, Dios va a perder o ya perdió la batalla cósmica contra las tropas de Satán; están convencidos de que las fuerzas oscuras son más poderosas en este mundo que cualquier otra. Un pacto personal con el diablo puede ser visto como una “bienvenida al regazo del padre”; la experiencia de pertenecer a algo más grande es importante. Los posibles actos criminales son hechos por voluntad propia, pero el crédito se le da mentalmente a Satán.

Mi propia investigación: navegando entre preguntas, jóvenes y sus ambientes sociales

Me interesé por el tema del satanismo entre 1994 y 1995, cuando el fenómeno sociocultural de la adoración al demonio y sus oponentes (aquéllos que no querían tener nada que ver con esta clase de temas), comenzaba a tomar forma como un todo. Había trabajado durante algunos años con jóvenes, hasta que conocí niñas de catorce años excepcionalmente violentas; una de ellas había hecho un pacto de sangre con el demonio. En ese momento fue cuando de hecho comenzó mi investigación. Posteriormente, mi interés se centró en el satanismo y en la orientación satánica de la década del noventa.

Durante los últimos cinco años he entrevistado con frecuencia entre 30 y 35 diferentes tipos de satanistas y de adoradores del demonio en Finlandia. En este tiempo, también he conocido una gran cantidad de autoridades sociales y de otra clase, algunos antisatanistas y algunos padres. Un elemento etnográfico de mi investigación fue la observación participativa, entre 1998 y 1999, de los conciertos de heavy black metal15 y sus ambientes. Esto se debió a que la música parecía estar en el centro de este fenómeno cultural juvenil.

De acuerdo con mis observaciones, los diferentes aspectos del satanismo pueden ser clasificados en varias categorías (tabla 1). Sin embargo, la presencia de alguno de estos elementos no indica necesariamente que un joven pertenezca a un culto satánico. Por ejemplo, no todos los “metaleros” tienen problemas sociales, ni todos los comportamientos suicidas tienen como base una orientación satánica; además, si un o una joven usa ropa negra, no quiere decir que es un adorador(a) del demonio, etc.

Durante mis estudios sobre religión y en especial, durante mi investigación sobre el satanismo y la adoración al demonio en Finlandia, me he preguntado cuáles son los verdaderos interrogantes y antecedentes sociopsicológicos de estos fenómenos; en qué sentido el satanismo y la adoración al demonio son posibles religiones, y si lo son, qué tipo de religiosidad representan. En mi material de investigación he encontrado que algunos adoradores del demonio se convierten en criminales reincidentes, mientras que otros se orientan hacia el satanismo racionalista; en ciertos casos, las dos cosas se dan al mismo tiempo. La mayoría de aquellos que se declaran satanistas desean hacer una distinción clara entre ellos y los adolescentes adoradores del demonio, a quienes ven como simples “cosas insignificantes” y rebeldes, que se rebelan contra la autoridad de sus padres. Así es como un satanista definió lo que ellos eran: “Digamos que la mayor parte de los así llamados satanistas son, bueno, muy filosóficos, exactamente la clase de grandes pensadores y salvadores del mundo”16.

En realidad, no todo el satanismo involucra algún tipo de adoración al mal. De hecho, el satanismo racionalista en su forma filosófica, no tiene nada que ver con alguna forma de adoración o, al menos, esa no es su intención.

Una de las características del satanismo racionalista es que “no es religioso”, es decir, que no cree en ninguna entidad divina. Los satanistas consideran que este tipo de creencias son una estupidez irresponsable, pues por medio de los símbolos de Dios las personas son obligadas a seguir a un líder religioso. La gente se siente consolada contando historias hermosas que, aunque no son ciertas, parecen ser necesarias para ellos. Desde el punto de vista de los satanistas, Dios funciona como una especie de máscara que cubre las verdaderas emociones humanas17; esta demanda va dirigida contra las religiones alrededor del mundo, no tanto contra las que son locales o étnicas, sino contra las tradiciones judeocristianas. El Dios judeocristiano inventado por el hombre es cruel, castiga a los así llamados pecadores y finalmente los envía al infierno. La creencia común en la cristiandad protestante es que todas las personas son pecadoras, por lo tanto, la crueldad de Dios golpea a todos.

En el pensamiento satánico racionalista, la creencia en algún dios es algunas veces vista como un absurdo. Antes que nada, un ser humano es un ser humano o una parte del reino animal. Se supone que su moral es natural, hablando en el sentido biológico. La tendencia básica de la naturaleza es caótica: “La naturaleza es conducida hacia el caos, lo cual da como resultado la igualdad entre todos los seres… de la misma forma, yo planeo controlar mis sentimientos… Esto no sucede conscientemente, pero sé lo que no quiero sentir”18. Una persona quiere ser el líder de sus propios sentimientos aunque se encuentre en medio del profundo caos de la naturaleza. Dios es algo extra aquí, pues no es necesitado ni amado; no, al menos, en su forma moral cristiana.

“He estado pensando – declara un racionalista de extrema - que si tengo que definir el satanismo en mis propias palabras, diría que es ateísmo fundamentalista, casi como una guerra contra toda religión”19. Los satanistas racionalistas podrían ser llamados ateos fundamentalistas. Ellos seguramente se preguntan: ¿Qué sucede si uno se olvida de Dios? ¿Eso significa automáticamente que uno es un criminal, un bandolero o un paria? Yo diría que, al igual que cualquier otra persona, los satanistas quieren tener una vida social. Durante mi trabajo de investigación he entrevistado cerca de 10 satanistas racionalistas en varias partes de Finlandia. Uno podría decir que él o ella, come naranjas, escucha música con sus amigos, toma cerveza y duerme en su cama como cualquier otra persona lo haría. Por lo general, él o ella ama a los animales y, por supuesto, a sus amigos más cercanos. Él o ella puede ser muy artístico y usualmente le gusta la música melancólica o siniestra y las historias tristes; algún día llegará a ser ingeniero(a) o profesor(a) de primaria. Los satanistas a los que he entrevistado tienen una variedad de ocupaciones, por ejemplo, oficial de aduanas, estudiante de carreras técnicas, experto en sistemas, aprendiz de restauración de muebles, vendedor de discos, etcétera20.

Por supuesto, se podrían contar muchas historias acerca de algún satanista en particular y de sus padres, quienes no saben mucho de la forma de pensar de su hijo(a). El satanista joven generalmente está muy seguro(a) de que sus padres no entenderían de lo que se trata el satanismo, aún si él o ella hubiera tratado de explicárselo. Todos los satanistas que he conocido pertenecen a la primera generación de satanistas.

Los satanistas racionalistas están pensando en este mundo un poco más de lo que los “otros” lo hacen; ellos no dan por sentado nada de lo que los demás les dicen. Lo más importante es encontrar tu propia forma de ser; de hecho, ser un satanista no es importante en sí, al menos no en el sentido de que si alguien dice que perteneces a un grupo, debes actuar de forma correspondiente. Nada de lo que haces se debe a que perteneces a un grupo en particular; lo que haces lo haces por ti y tal vez por las personas más cercanas a ti.

Entonces, ¿cómo se amolda un satanista a la sociedad? En la manera más razonable que él o ella considere posible. Algunos satanistas consideran que es inútil tomar parte en la política, pues ningún problema puede ser resuelto con la política si no conoces a los políticos personalmente. No existe una política satánica, pero hay muchas cosas que un satanista desearía cambiar, por ejemplo, la contaminación del planeta y el dominio de la Iglesia judeocristiana. Ciertos satanistas racionalistas creen en los cambios y posibilidades que la política ofrece. Los partidos políticos parecen no ser importantes, pero las necesidades culturales individuales, sí lo son.

Desde el punto de vista de los satanistas racionalistas, la criminalidad es generalmente vista como inaceptable. Están de acuerdo en que deben existir algunas leyes para mantener la sociedad en orden. Las leyes son una necesidad, pero no todas se requieren, sólo las más importantes. Un ser humano debe ser tan libre como sea posible. Debes amar a aquéllos cercanos a ti, pero también debes ser capaz de escoger quiénes son.

Puedes darle lo que quieras al pobre, pero no debes excederte. Nunca des más de lo que tienes. No estás obligado a darle nada a nadie, por ninguna razón en particular, pero, por supuesto, puedes hacerlo si así lo quieres; es bueno tener emociones hacia otras personas. De todas maneras, es saludable ser un poco suspicaz, ya que, después de todo, el ser humano es un animal codicioso. Ayudar a los otros es admirable, siempre y cuando merezcan ser tratados así. Sin embargo, no todas las personas lo merecen; con suerte, aquéllos cercanos a ti, sí.

Adoración al demonio: creencias y visiones de vida

La adoración al demonio es entendida como una convicción personal que involucra creer en un Satán verdadero y servirle de algún modo práctico. En cada caso de discusión, hay muchos estereotipos fuertes que se relacionan con la adoración al demonio; éste es el caso de Finlandia. Las opiniones y actitudes estereotípicas relacionan al demonio con una criminalidad grave, como asesinatos, abuso sexual de jovencitas, rituales de sacrificio de pequeños bebés y abuso sexual de animales.

Es verdad que existen individuos que se vuelven hacia Satán o Lucifer. Los pocos jóvenes adoradores del demonio con los que he tenido la oportunidad de hablar, son personas con muchos problemas personales. Todos han tenido conflictos emocionales durante su infancia. De una u otra forma estos muchachos, por lo general, carecen de lo paterno. En ciertos casos, no en la mayoría, los jóvenes, al igual que sus padres, tienen un predicador en especial. Algunos de estos jóvenes han estado bajo tratamiento médico por depresión o ansiedad; además, tienen un historial criminal durante la adolescencia, tal vez no tan cruel como podría esperarse, pero algunas veces bastante cercano. Más de la mitad de mis treinta entrevistados tienen algún tipo de antecedente criminal, que varía entre crímenes menores, como vandalismo, hasta crímenes severamente violentos21.

Satán es o ha sido una entidad real, que afecta las vidas de aquéllos que se denominan a sí mismos adoradores del demonio. Ellos han decidido conscientemente servir a Satán, a quien consideran su guía, maestro, amo y salvador. Algunos de estos jóvenes también creen en Dios, quien es visto como la parte más débil de la batalla cósmica entre las fuerzas de la luz y la oscuridad. La comprensión de Dios y de Satán con sus ángeles es, en su mayoría, tomada de las nuevas tradiciones cristianas. Otros adoradores del demonio dudan completamente de la existencia de Dios: “Su Dios debe estar tan muerto como Satán está vivo”.

Existen unos cuantos grupos de adoradores del demonio en Finlandia. Hasta donde sé, no son muchos y son heterodoxos, es decir, no tienen las mismas creencias ni prácticas. Los grupos parecen girar alrededor de una o dos personas principales. Existen grupos de hombres, de mujeres y mixtos; su tamaño puede variar entre aproximadamente dos o tres personas, hasta decenas de miembros que beben y generalmente pasan juntos su tiempo de ocio. No todas las personas del grupo se consideran adoradores del demonio. Algunas veces se organizan rituales secretos en las casas y bosques. De acuerdo con uno de mis informantes y sus experiencias en una verdadera ceremonia satánica, estas noches incluyen muchas bebidas alcohólicas, música, y a veces, orgías22.

¿Cómo se amoldan estas personas a la sociedad? Ese puede ser un problema mayor, pues parece que no quieren ser parte de ella. Algunos se consideran totalmente siniestros, mientras que otros sienten que, de cierta manera, están en armonía con las fuerzas de la luz y la oscuridad. Unos han escogido su “lado” mientras que otros, a pesar de creer en los “lados” cósmicos de la realidad, consideran que el único lado que existe es el siniestro. Varios de ellos conscientemente “se van al infierno” para reunirse allí con su maestro siniestro, disfrutar su libertad satánica y ser recompensados por sus acciones terrenales. Otros esperan el comienzo de una era satánica en la tierra.

Para un adorador del demonio la vida es una batalla en la que debe tomar parte. Por lo general, Satán es visto como el triunfador final, pero éste no siempre es el caso. Algunos no están tan seguros de la derrota final de Dios; estos son los mismos que tienen dudas sobre la influencia de Dios en su vida personal. Lo cósmico y lo individual parecen mezclarse.

Entre la línea dominante: raíces y reflexiones

En el pensamiento religioso, el satanismo ha promovido una serie de preguntas interesantes acerca de las creencias y las no-creencias, así como de la religión, haciéndola una parte relevante de los pensamientos y acciones de un individuo. El creer o no-creer activos, pueden ser una fuerza para el individuo en el campo personal y social.

La sociedad no necesariamente se deshace de los fenómenos religiosos dañinos volteando la mirada o buscando chivos expiatorios. Las culturas juveniles parecen tener la capacidad de recoger las sombras de las culturas dominantes; tratan de encontrar una manera aceptable de sobrevivir por ellas mismas y fácilmente se convierten en chivos expiatorios.

Los elementos del satanismo juvenil pueden ser vistos como protestas saludables y no saludables contra los factores de opresión personal en la sociedad. En el satanismo juvenil cultural, rechazar la cristiandad parece significar una resistencia contra los supuestos dobles estándares y la hipocresía. La historia es fácilmente considerada injusta; la libertad de los jóvenes se considera sagrada.

Al entender a los jóvenes como un todo, el satanismo racionalista y la adoración al demonio son, en todas partes, las inquietudes principales de una gran minoría. Sin embargo, en diferentes discursos culturales, las discusiones continúan siendo sobre “temas reconocidos como satánicos”. Los padres se preocupan por sus hijos agonizantes. También pueden usar el satanismo como una simple explicación de por qué un joven que solía ser “bueno”, de repente parece haberse vuelto “malo”. Esto puede crear una especie de miedo que se alimenta de la maldad desconocida; este miedo puede motivar una segmentación aún más grande de la sociedad.

Las autoridades se preocupan por lo que deben hacer con los jóvenes de apariencia siniestra y suicida y con los vándalos en los cementerios. Y buscan la forma de lidiar con los conciertos de heavy metal, los cuales parecen producir una fuerte oposición entre los preocupados padres.

Los cristianos religiosamente activos pueden ver las obras de su archienemigo: Satán se puede hacer presente en la gente de hoy o, aún más amenazante, la presencia de Satán acecha en cada esquina, donde se ven personas de aspecto siniestro. La “desviación negra” se torna imposible de entender, de tocar, de enfocar, de manejar.

En los medios, casi todo lo que se relaciona con los temas de lo “satánico” (Satán simbólico) o lo satánico (Satán ontológico) puede ser una historia que se vende bien o mal. Los medios también tienen todo el poder para hacer de las acciones criminales relacionadas con el satanismo un escándalo sensacionalista, sin conectar estos hechos con las historias de vida individuales detrás de estas. A primera vista, parece que tenemos una inexplicable violencia fuera de control. Por otro lado, los medios pueden servir como instrumentos para el control social. Las convicciones y acciones personales se han convertido en fenómeno cultural.

El satanismo juvenil como una cuestión social, en sus varias formas, sugiere preguntas educacionales: El satanismo no sólo nace ni se crea, es también una elección personal. ¿Porqué los satanistas de la primera generación se consideran individuos que son lo que sienten que son? El individualismo y la racionalidad son dos enfoques críticos de la religión, ¿qué hace que estos valores sean tan fuertes en el mundo moderno?

El interés por las cosas siniestras, como parte de las experiencias propias de cada persona y la posibilidad de poderes espirituales más allá de esta realidad, pueden hacer que un individuo busque un nuevo tipo de moratoria; esto se debe a los jóvenes y adultos jóvenes quienes, por varias razones, tratan de encontrar esta clase de distancia entre los adultos y la forma de vida dominante. Los adoradores del demonio parecen haber escogido un sistema de creencias que se acomoda al entendimiento particular que tienen de sí mismos. “Hago cosas malas porque SOY MALO”. ¿Qué es y dónde está realmente la oscuridad que ellos reflejan?


Citas

1 En 1809, Finlandia se convierte en un ducado del Imperio ruso que gozaba de cierta autonomía. Bajo el reinado de Alejandro III, el proceso de rusificación se intensifica, a la vez que nace un movimiento de resistencia nacional. En 1917, cuando la Revolución Rusa tiene lugar, Finlandia declara su independencia. Pero no es sino hasta 1920 que Rusia la reconoce como una nueva república. (N. de la T.)

2 La mayoría de los jóvenes fineses entre los 14 y 15 años asisten a las Escuelas de Confirmación, las cuales son organizadas por la Iglesia luterana evangélica, con el objetivo de enseñar las bases del cristianismo. La gran parte de estas escuelas incluyen una sesión de una semana en un camping, propiedad de cada iglesia local; el resto de la preparación consiste en oficios, lecciones durante las tardes y los fines de semana, etc. El final de la escuela está marcado por el sermón de confirmación en la iglesia local. Aunque la Escuela de Confirmación no es obligatoria, por lo general es vista como un rito y una fase de transición a la adultez. (N. de la T.)

3 Los Campos de Prometeo son la alternativa no-religiosa a las Escuelas de Confirmación cristianas. Allí los jóvenes pueden expresarse libremente y discutir sobre cuestiones éticas y elecciones personales de vida. (N. de la T.)

4 Population Structure, en: Statistics Finland, Helsinki, Tilastokeskus, 2000.

5 50.000 es también la cifra que el Movimiento Pentecostal reporta. Parte de esta cantidad está registrada en otras iglesias religiosas.

6 Se refiere a Anton Szandor La Vey, quien fundó en 1966, en California, la primera iglesia satánica oficialmente organizada. Sus misas negras con mujeres desnudas como altar y otros rituales intencionalmente blasfemos, atrajeron cierta publicidad. Para el satanismo racionalista finés, La Vey es una figura importante; todos los satanistas en Finlandia han leído por lo menos sus nueve sentencias satánicas, en las cuales asegura que Satán representa indulgencia, existencia vital, sabiduría y gentileza para con aquellos que le sirven. La Vey buscaba atacar las tradiciones fundamentalistas del cristianismo en Norteamérica. (N. de la T.)

7 Colin Campbell, “The Cult, The Cultic Milieu and Secularization”, en: A Sociological Yearbook of Religion In Britain, Vol 5, 1972, 119-136; Jeffrey Kaplan, “Religiosity and the Radical Right: Towards the Creation of a new Ethnic Identity” , en: Jeffrey Kaplan y Toree Bjjorgo, editores, Nation and Race, Boston, Northeastern University Press, 1998, 117.

8 Monitoreo de la Policía Finesa de Seguridad en el año 2000.

9 Hyvinkää es un pequeño pueblo cercano a Helsinki. Parece ser que en las zonas aledañas a la capital las autoridades han tenido más problemas con las pandillas de adoradores del demonio. (N. de la T.)

10 Aunque los periódicos vespertinos publican noticias sensacionalistas, pues éstas se venden bien, las historias son tratadas de forma breve y calmada. Además, estas publicaciones no se concentran exclusivamente en este tipo de noticias. (N. de la T.)

11 El video se titula “Satan Calls Me”. Cuenta la historia verdadera de una joven que por algunos años fue miembro de una pandilla de adoradores del demonio, en Tampere. El video fue hecho en 1995.

12 David G. Bromley y Susan G. Ainsley, Satanism and Satanic Churches: The Contemporary Incarnations, en: America’s Alternative Religions, State University of New York Press, 1995, 401- 409.

13 Graham Harvey admite esto en su libro Satanism Scare, Richardson J.T. y Joel Best, editores, New York, de Gruyter, 1991. Afirma que sus dudas se basan en las discusiones limitadas sobre el satanismo real. Satanism in Britain Today, Journal of Contemporary Religion, Vol. 10, No. 3, 1995, 283-296.

14 Jeffrey S. Victor, Satanic Panic, Chicago, Open Court, 1993, 211.

15 En 1990 hubo una ruptura en el heavy black metal, en Noruega. Al mismo tiempo, el dark metal surgió de diferentes formas en Finlandia. Ver: Michael Moynihan y Didric Söderlind, Lords of Chaos: The Bloody Rise of the Satanic Metal Underground, Venice, CA, Feral House, 1998.

16 Esta cita fue tomada de una entrevista que hice a un joven satanista de 16 años, en octubre de 1999.

17 Ver por ejemplo, La Biblia satánica de Anton Szandor LaVey, New York, Avon Books, 1969; Devil’s Notebook, Venice, California, Federal House, 1992; Satan Speaks! Federal House, 1998.

18 Entrevista con los satanistas en octubre 10 de 1999.

19 Entrevista en marzo de 2000.

20 Estas ocupaciones fueron tomadas de las entrevistas durante mi investigación entre 1996 y 2000. Aproximadamente treinta personas participaron en total.

21 Debo aclarar que parte de mi material lo he hallado en los archivos criminales. Aunque esto significa que es posible encontrar allí a los mayores criminales, esto no proporciona una visión total del pensamiento satánico, ni siquiera, de la adoración al demonio en Finlandia.

22 Entrevista con un adorador del demonio, en noviembre de 2000.


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