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La Etnnia: el legendario himno del hip hop latino*

La Etnnia: o legendário hino do hip hop latino

La Etnnia: The Legendary Anthem of Latin American Hip Hop

DOI: 10.30578/nomadas.n54a13

 

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Diana Avella**

Resumen

Este artículo expone de manera cronológica, el recorrido e impacto de la agrupación de rap La Etnnia en la música colombiana. La autora conecta hechos históricos del país con la acción creativa de cada una de las producciones musicales de La Etnnia. Asimismo, destaca la relevancia de su arraigo territorial, que convierte un punto geográfico de la ciudad de Bogotá en un lugar de la memoria colectiva del hip hop latinoamericano. El artículo concluye destacando la participación de las agrupaciones de rap en la movilización social que tuvo lugar en Colombia en los meses de abril y mayo del 2021 y su conexión con el legado de La Etnnia.

Palabras clave: La Etnnia, 5-27, hip hop colombiano, migración, tecnología, rap latino.

Resumo

Este artigo expõe de maneira cronológica, o percorrido e impacto da agrupação de rap La Etnnia na música colombiana. A autora conecta fatos históricos do país com a ação criativa de cada uma das produções musicais de La Etnnia. Assim mesmo, destaca a relevância de seu arraigo territorial, que torna um ponto geográfico da cidade de Bogotá em um lugar da memória coletiva do hip hop latino-americano. O artigo conclui destacando a participação das agrupações de rap na mobilização social que teve lugar na Colômbia nos meses de abril e maio de 2021 e sua conexão com o legado de La Etnnia

Palavras-chave: La Etnnia, 5-27, hip hop colombiano, migração, tecnologia, rap latino.

Abstract

This article presents a chronological journey on the impact of the Colombian rap group La Etnnia. The author articulates the country’s recent historical events with the creative response of each of La Etnnia´s musical productions. Likewise, the paper highlights the relevance of the band´s territorial roots, which turns the city of Bogotá into a geographical point of collective memory for Latin American hip hop. The article concludes by highlighting the participation of rap groups in the social mobilizations that took place in Colombia in the months of April and May 2021 and their connection with the legacy of La Etnnia

Keywords: La Etnnia, 5-27, Colombian Hip Hop, Migration, Technology, Latin American Rap.

*Éste artículo es resultado de veinte años de trayectoria en el movimiento hip hop como rapera, y del interés de conectar la academia con las calles y sus historias, además de la necesidad de documentar el trabajo de La Etnnia como parte fundamental de la memoria histórica en Colombia y relato vivo de la música independiente en el continente.
**Rapera con veinte años de trayectoria. Licenciada en Lengua Castellana y aspirante al título de magíster en Educación en Tecnología de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Gestora cultural, defensora de derechos humanos, primera mujer en liderar el Festival Hip Hop al Parque, como curadora entre los años 2017 y 2019. Primera jueza de la Red Bull Batalla de los Gallos Colombia. Correo: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Intro: el “Génesis del planeta hip hop”1

En las calles de la ciudad de Bogotá, durante el año 1996, encontré el breakdance como una forma de reinterpretar las aceras. Tenía once años y la calle me recibió, dura y sabia; tenía en sus callejones el ritmo musical que se encargaría de convertirme en una de las raperas más importantes de Colombia y la primera en abrir brecha en territorios habitados únicamente por voces masculinas. Mi historia en el hip hop inicia con un casete regrabado del grupo La Etnnia. El disco El ataque del metano representó la plegaria de los días difíciles en el barrio que me vio nacer y crecer, calles que compartimos como territorio de origen con La Etnnia. Este texto es un recorrido cronológico, soportado en documentos y entrevistas que dan fe de la incidencia de este grupo en el hip hop latino, pero, particularmente, es una forma de rendir homenaje con honores al barrio, al territorio y al rap como forma genuina de resistencia y poder popular.

La agrupación La Etnnia, homenajeada como “leyendas de la música” por la Cancillería y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, fue también autora de la banda sonora de la tres veces ganadora del premio India Catalina a mejor serie de televisión nacional El robo del siglo, emitida por Netflix en el 2020. Fue declarada patrimonio cultural de la nación, luego de ser incluida en el 2019 dentro de las colecciones de una de las bibliotecas públicas más antiguas de América, la Biblioteca Nacional de Colombia, y tras haber ganado el premio Messengers of Truth en el marco del Forum Barcelona 2004, otorgado por la agencia Hábitat de las Naciones Unidas, y ser nominada por los premios MTV Latinoamérica en el 2005 a las categorías de mejor artista independiente y mejor artista nuevo - central. Es la columna vertebral del rap latino.

La Etnnia se ha convertido en la narrativa de los barrios y los callejones de la periferia global, la voz de migrantes, jóvenes, víctimas del conflicto interno armado y artistas de este lado del continente. Cuenta con una trayectoria ininterrumpida de 36 años, retratados en diez álbumes que por medio de todos los formatos de almacenamiento para difusión de música, tales como casete, cd, disco de vinilo y plataformas digitales, han documentado la memoria colectiva, territorial e identitaria de Colombia. En este escrito se hace un recorrido por la historia de la agrupación de rap homenajeada con los mayores reconocimientos institucionales y artísticos a escala nacional e internacional y la más respetada por los habitantes y artistas de los callejones de la mítica “Atenas Suramericana”2, como llaman a Bogotá en su histórico disco El ataque del metano.

En el 84, parados de cabeza
New Rapper Breaker con fuerza y destreza
La graba tronando, en el ruedo estallando
Cada uno con su estilo
En el suelo va girando.

“Génesis”, en Criminología (La Etnnia, 1999)

KRS One, el más importante teorizador del hip hop, llamado también “The Teacha”, en su obra The Gospel of Hip Hop describe y presenta los cuatro elementos de este movimiento, los términos que los conforman y sus códigos: el breakdance (danza), M.C (maestro de ceremonias, intérprete y escritor de rap), grafiti (expresión plástica en muros empleando aerosol y otras técnicas) y deejay (músico creador del scratch, mediante interfases o de manera análoga, modificando el tempo de discos de vinilo en tornamesas), como los pilares que emulan los cuatro elementos de la naturaleza, fundamentales para el equilibrio de todo ecosistema. En palabras de KRS One, hacen parte de la “conciencia colectiva” que se expresa a través del arte y refleja las experiencias de vida, relatadas desde la pintura, la música y el baile. Un real hip hopper es entonces quien honra la existencia simultánea de estos cuatro elementos; en este sentido, “como las letras, la danza también es una forma de comunicación”. Lo anterior para enmarcar la acción creadora de La Etnnia y su coherente conexión con el primer elemento enunciado por KRS One, entendido como elemento fundante: el breakdance.

Los New Rappers Breakers, como se conoció a La Etnnia en su origen, fue un grupo conformado por varios destacados artistas que posteriormente conformarían las agrupaciones Gotas de Rap y La Etnnia Razta. De allí, los hermanos Pimienta, conocidos por su nombre artístico, o como se conoce en el rap, su A.K.A: Ata, Kaiser y Kany, provenientes de un humilde núcleo familiar conformado por su mamá, una mujer originaria de Boyacá, como miles de colombianos, desplazada por la violencia, y su padre, proveniente de la Guajira, se conocerían como La Etnnia. Dicha agrupación de breakdance fue bautizada así en el pilar hídrico de La Garza, fuente central del barrio Las Cruces, Ata lo relata en la entrevista concedida al Canal Capital para su programa Sonido BTÁ: “Antes de irnos a un reto, en Estudio 51, ese día nos metimos en la pila y dijimos que éramos los New Rappers Breakers”. Esto tuvo lugar en 1987.

Foto familiar, barrio Las Cruces, Bogotá (Colombia), 1984 | Tomada de: Radiónica

En la pila del parque
fue el simbólico bautismo
de ahí salimos estudiando la doctrina
un callejero catecismo
que hoy en día capta almas
con su rebeldía y activismo
.
“Mi religión Ft Alcolirykoz” (Prod. El Arkeólogo), en Álbum 10 (La Etnnia, 2019)

Esta experiencia de acción artística desde la danza estuvo antecedida por la llegada de las películas Beat Street y Breaking, como lo narra Kaiser en una entrevista desarrollada para la construcción del presente documento:

Nosotros el primer recuerdo que tenemos del breakdance, fue ir a ver las películas Breaking y Beat Street en el Teatro El Embajador en el centro de Bogotá; en los años 80. Teníamos un hermano mayor: Carlos Pimienta (Q.E.P.D), él fue quien nos invitó a ver la película y recuerdo que cuando salimos del teatro, muchos de los pelados y jóvenes que fuimos a verla salíamos a tratar de imitar un poco de lo que se veía en la película. (Kaiser, comunicación personal, abril del 2021)

En las discotecas del Sur y del Centro de Bogotá, como Rumba Latina, Atlántida o Estudio 51, los New Rappers Breakers hicieron historia, pero no solo el breakdance fue un elemento fundante, también el grafiti dio lugar a la resignificación de los muros y a la identidad territorial, el símbolo de lo que sucedería artísticamente con la Etnnia después de su incursión en el breakdance con los New Rappers Breakers es el icónico grafiti Etnnia Razta, ubicado en los callejones del barrio El Girardot. Kaiser expresa lo siguiente con respecto a la convergencia entre la danza y las artes plásticas, conectado con lo que KRS One denomina real hip hop:

Ya estábamos marcados por ese gusto de lo que se estaba viendo, digamos; nos llamó mucho la atención los colores, la música, la rebeldía que se exponía en estas películas y pues era muy similar a lo que se veía en Bogotá, obviamente sin querer comparar Bogotá con Nueva York en ese momento, y mucho menos ahora. Pero sí creo que esa urbe ruda, esa urbe cruda y jóvenes con algo de rebeldía y con algo de fuerza para querer salir de esas cosas que los tenían hastiados y cansados. (Kaiser, comunicación personal, 2021)

Del mítico Ataque del metano a la Saga latina, raíces del rap colombiano

El 5-27 es la nomenclatura de la casa que nos vio nacer y crecer, no solo como seres humanos sino como artistas, el 5-27 representa los sueños de toda nuestra niñez, se fueron plasmando, se fueron guerriando, se fueron construyendo día a día.

El 5-27 es como elemento que representa los sueños y las esperanzas de unos pelados que alguna vez se propusieron
hacer algo, el 5-27 es el viejo rancho que continúan en pie con
los años y que nos vio crecer, nos vio nacer como artistas;
primero como breakers, luego como raperos.

(Kaiser, comunicación personal, 2021)

El proceso creativo de La Etnnia responde a la importante conexión entre música, identidad y territorio, una especie de ritual entre el lugar de nacimiento, la lucha por la independencia musical y la titánica tarea de crear oportunidades para la cultura en un barrio periférico de la ciudad. La casa localizada por la nomenclatura urbana 5-27, ubicada en el barrio Las Cruces, entre las carreras 5a y 6a, por el callejón de la calle 2a, es el lugar en el cual habitan desde su nacimiento los hermanos Pimienta; además, 5-27 se convierte en el nombre del sello independiente bajo el cual lanzan su primer larga duración, El ataque del metano, en 1994.

Casa 5-27, barrio Las Cruces, Bogotá (Colombia) | Foto: Fanpage La Etnnia

Hablar del 5-27 en la industria musical o en el argot popular, es hablar del nacimiento de los poetas urbanos que contradijeron el libreto que les fue asignado como hombres jóvenes, localizados en uno de los sectores más azotados por la limpieza social en la década de los noventa. Como bien dice William Ospina, “El mundo sabe improvisar sus poetas y conductores cuando los necesita”, y aquella Colombia estaba imbuida en el narcotráfico, como salida a la pobreza, y en el asesinato sistemático de la generación que planteaba un cambio social y una pregunta por la equidad económica, cultural y estructural para las minorías.

Al final de la década de los ochenta y comienzos de los noventa, fueron asesinados José Antequera, Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro, crímenes que se conectaban en el imaginario colectivo con los magnicidios de Rodrigo Lara Bonilla en 1984, Luis Carlos Galán en 1989 y Jorge Eliecer Gaitán en 1948. Las confrontaciones vividas por muchos años en las zonas rurales del país, se trasladaban a las ciudades; el fenómeno de la limpieza social conllevaba el miedo a ser pobre, joven y hombre en las localidades más deprimidas de Bogotá. Este relato acerca de la agrupación La Etnnia responde también a la conexión profunda entre el grito de rebeldía y la exclusión social que muchas de las personas que habitamos en el Centro Oriente de Bogotá reclamábamos. Los barrios Las Cruces, El Dorado, Los Laches, Las Brisas, El Girardot, El Rocio y Santa Rosa –el barrio en el cual nací– fueron la zona en la cual crecieron los hermanos Pimienta, en los años noventa. Recuerdo con claridad, alrededor de mis ocho años, que había asesinatos recurrentes en las calles empinadas del barrio, como lo describo en mi texto monográfico “Nacimiento de una experiencia”:

Desde entonces, ya no era viable salir a fiestas en el barrio, ni tampoco salir después de que oscurecía, porque por ese entonces, inicios de los años 90, morir solo era una cuestión de ser joven y estar en el lugar equivocado, por esos años, los rayas buscaban marihuaneros, guerrilleros y estudiantes, pero como no había manera de identificarlos, ellos jugaban a la muerte por descarte. (Avella, 2005)

En el informe presentado en el año 2015 por el Centro Nacional de Memoria Histórica, “Limpieza Social, una violencia mal nombrada”, la localidad de Santafé, en Bogotá, aparece como un lugar en el que sistemáticamente se asesinaba a jóvenes: “El mismo miembro del F2 sostenía que el escuadrón operaba en otras zonas de la ciudad como El Pesebre, Belén, Guacamayas, La Victoria, Las Cruces y Los Laches” (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2015, p. 105). La Etnnia menciona estos hechos como parte del repertorio social que fue inspirando su repertorio sonoro:

la situación personal o social que inspiró El Ataque del Metano, fue el entorno social de los 90s, pues era un contexto bastante fuerte. Hablando de esos años específicamente creo que desafortunadamente estábamos pasando por unos momentos muy fuertes y nosotros como jóvenes, por ejemplo, yo recién terminando mi bachillerato sentía que lo que se vivía era algo Bastante complejo. (Kaiser, comunicación personal, abril del 2021)

En su obra El lugar de la cultura, Homi Bhabha (2013) sostiene que “La cultura se vuelve tanto una práctica incomoda y perturbadora de supervivencia y suplementariedad (entre arte y política, pasado y presente, público y privado)” (p. 215) La Etnnia plantea esa práctica perturbadora desde la idea gráfica de El ataque del metano, que en su portada representa el relleno sanitario de Mondoñedo, al Sur de la ciudad, y en el arte interior del disco se presenta el mapa de la zona en que limitan las localidades de Mártires y Santafé, pasando por las calles que van del Voto Nacional al barrio El Belén.

Nosotros creamos la expectativa de un ataque pero que al final era musical (refiriéndose a los grafitis realizados por ellos en Bogotá, previo al lanzamiento del disco, con la frase “pronto el ataque del metano”. Esa era la idea que queríamos manejar. Como dice la intro, “un ataque frontal a todo lo establecido”. El metano es un gas que se produce de la descomposición de las basuras. Queríamos hablar de la podredumbre de la sociedad. Algo que existía, que existe, pero de lo que nadie había hablado, así como tan de frente. (Kany en entrevista para Vice, 2016)

El ataque del metano fue gestado en un estudio casero ubicado en la calle 2a con carrera 5a, grabado en los estudios de Sincrosonido; se realizó la captura sonora de instrumentos en vivo, los cuales se esperaba que fueran interpretados por los músicos de la agrupación musical 1280 Almas, lo que finalmente no se concretó. Sin embargo, aquel disco de sonidos ambientales, mezclas de producción casera, experimentación sonora y sonidos en vivo, se lanzó en el norte de la ciudad, inicialmente se distribuyó en casete y un año después salió en CD; el disco se realizó en la ciudad de Los Ángeles.

El ataque del metano es el estandarte de la música independiente en Colombia, la insignia del poder popular hecho música. El virtuosismo en la rima, la conexión del verso con los beats plurales, mantiene la herencia del rap clásico con la presencia del scratch y se lanza sin miedo a navegar con el hardcore puro de bajos marcados y notoriamente grabados en vivo, transitando por la manipulación anárquica y empírica de sintetizadores, sonidos ambientales que luego encajan de manera precisa y armónica con cada momento y track del disco. Cuenta con once tracks,incluyendo la canción “Cordón de miseria”, y la mítica “Manicomio 5-27” se convierte en la oda del rap latino, invadiendo las emisoras, las calles, los barrios, trazando premonitoriamente el camino del gran legado de esta agrupación musical.

En 1997, La Etnnia presentó su segundo larga duración Malicia indígena, con 13 tracks. La producción ejecutiva la realizaron los hermanos Pimienta, en tanto que la mezcla estuvo a cargo de Ata y Kany. El arte del disco se equipará al librillo de pasaporte de migración, son ocho páginas y seis internas que presentan las letras de dos de las canciones del disco: “Cargado de ilusiones” y “Caja de sorpresas”. Estas dos canciones presentan el relato de momentos diferentes del proceso migratorio ilegal, narrado en primera persona en el caso de “Cargado de ilusiones”, y una referencia en la sección que ellos denominan “Observaciones importantes” en la página 2, en la cual se encuentran los créditos de todas las canciones. Dicha nota reza: “El buen nombre del HIP HOP, Colombiano depende de todos nosotros, tratemos de no deteriorar la imagen, SAQUEMOS BUENOS PRODUCTOS”.

Su migración es como un acontecimiento en un sueño soñado por otro. La intencionalidad del migrante está impregnada por las necesidades históricas que él no conoce ni conoce nadie que él conozca. (John Berger, citado por Bhabha, 2013, p. 201)

Las letras de cada una de las trece canciones presentan el panorama nacional de la década de los noventa, pero ahondan en el fenómeno migratorio desde varias orillas; analizan los aspectos sociales, familiares, comunitarios y territoriales de la migración forzada por asuntos económicos, por la falta de oportunidades y por la violencia que arreciaba en el país durante aquellos años. “Cargado de ilusiones”, “Judío errante” y “Caja de sorpresas” presentan los relatos, sentires y luchas de los 994.000 colombianos que salieron del país entre 1995 y 2002 (Organización Internacional para las Migraciones [OIM], 2010, p. 48).

El sueño era cambiar
Desde que arreglé maletas
El color del dinero
Me abrió nuevas metas
Partí una vez de ilusiones cargado
Y con los días seguro está el resultado.

“Cargado de ilusiones”, en Malicia indígena(La Etnnia, 1997)

Como lo menciona Kany, de la ilustración de la Venganza del zipa, realizada por Ata, a los trazos que dieron vida a la imagen de Criminología, álbum presentado en 1999, se dieron cuenta de que “la lírica del grupo, había trascendido fronteras, lo que estaba pasando en Colombia, lo que estaba pasando en los barrios, en los guetos de Colombia, estaba pasando en cualquier latitud de Latinoamérica, de México hasta la Patagonia”. Este disco fue grabado en los Studios 5-27, se masterizó en Los Ángeles, en el estudio fundado por el ingeniero de masterización de artistas como Tupac, System of A Down, MC Hammer, Queen y Iron Maiden, Eddy Schreyer; la masterización de este disco en específico la llevaron a cabo Tom Baker y Jason Robert en Oasis Mastering, en tanto que la producción ejecutiva, como la de las anteriores producciones, estuvo a cargo de los hermanos Pimienta. Criminología es el primer álbum de La Etnnia ilustrado en su totalidad por Ata, definiendo una estética que conecta al grafiti con el rap. El disco abre con la canción “La bolsa”, respecto a la cual Kaiser comparte lo siguiente:

“La bolsa” nos habla específicamente del antiguo DAS o también del F-2, eran brazos armados del Estado encubiertos, pero no eran tan encubiertos; porque se sabía de ellos. Trabajan de una forma sucia; investigaban algo y su método eran las torturas a las personas que querían sacarle información. En Las Cruces había digamos bandas que se dedicaban a cosas y demás, pues uno tenía comunicación, eran vecinos o amigos. La bolsa era una de esas torturas, colocar una bolsa en la cabeza cuando estaba esposado hasta que hablaban como lo refleja la canción: “Canta, canta, palomita”, así sacaban ese tipo de información con violencia. Supimos de muchas personas que cayeron en esta manera; unos desafortunadamente no pudieron salvarse de esto y los que pudieron salvarse lo contaban. (Kaiser, comunicación personal, 2021)

Festival Hip Hop al Parque, Bogotá (Colombia), 2016 | Foto: Olivos Ocupados para la revista Diáspora 15-20

En noviembre de 1997, el diario El Tiempo titulaba “DAS y Convivir harán inteligencia conjunta”. El paramilitarismo, como una fuerza armada avalada como un secreto a voces por el Estado, traspasaba los límites de la guerra en los campos colombianos y llegaba a las ciudades, con los métodos de tortura propios de estas fuerzas armadas ilegales. El álbum Criminología en sus catorce tracks presenta el contexto nacional de finales de los años noventa, canciones como “La bolsa”, “El intocable” o “Crimen y castigo” narran el análisis de contexto capturado de los relatos vividos por los callejones del centro oriente. Desaparición forzada, tortura, negocios ilegales, narcotráfico, explotación infantil, migración son las categorías que van tejiendo el desarrollo de este larga duración, para llegar a los últimos tracks, “Génesis”, “La Etnnia” y “Emigrante latino”, que sin duda eran un anticipo de la inminente internacionalización de La Etnnia, que ya había conquistado América Latina y prometía llegar al mundo entero.

Esto te incentiva
Naufragante a la deriva
Te has enfrentado
Y has careado hasta la muerte
Y al mismo mar oscuro
Que también quiso comerte.

“Emigrante Latino”, en Criminología (La Etnnia, 1999)

El paso al álbum Stress, dolor y adrenalina en el 2001 anuncia el poder narrativo que caracterizó al hip hop colombiano y dejó huella en el rap internacional, como también de la unión de titanes en el track “Konexión Kolombo”, que comparten con Tres Coronas, y la eliminación de toda frontera que se interpusiera entre La Etnnia y cualquier rincón del planeta Tierra. Este disco, insistiendo en el poder latino y la reivindicación racial y popular, presenta un sonido internacional, beats, mezclas, voces que evidencian una grabación y masterización dignas de la industria musical; es el primer álbum de la agrupación presentado en disco de vinilo.

Para mí La Etnnia representa los inicios del rap colombiano, han sido y seguirán siendo uno de los pilares más importantes que tenemos en el hip hop.

Hay muchos arquitectos de lo que llaman la “vieja escuela” pero lastimosamente muchos ya no están activos, La Etnnia ha resistido el paso del tiempo, con lo difícil que es ser leyenda en este país. Siguen sacando discos, nunca han parado a pesar de tantas dificultades.

Ellos representan todo lo que nosotros como raperos pensamos vivir a futuro, queremos envejecer con dignidad en el rap, morir en nuestra ley y ellos son exactamente eso, son como los hermanos mayores de todos nosotros, un ejemplo a seguir. (Gambeta - Alkolirykoz, comunicación personal, 2021)

En el 2004 adquirí el álbum Real, de La Etnnia, en las tiendas especializadas de rap de la calle 19 con carrera 9a, trabajaba como mesera en un restaurante vecino llamado Café de Olla, mientras presentaba mi primer disco grabado con el grupo Por Razones de Estado. Diana Avella, como es mi nombre artístico y de nacimiento, ya sonaba en las emisoras como una de las pocas mujeres raperas de Colombia, sin embargo, debido a mi origen popular, trabajaba y estudiaba en la universidad pública, retando a la pobreza de los ranchos de bahareque que rodearon mi infancia. Las calles empinadas del Girardot, Lourdes, El Rocío, barrios vecinos de Las Cruces, me dieron el respeto del público, productores y artistas del rap local. Era artista, pero sobre todo una coleccionista, estudiosa de hip hop, y aún lo sigo siendo.

La zona histórica de La Etnnia era también mi zona, los primeros versos que rapee no fueron míos, fueron las canciones de El ataque del metano que aprendí de memoria a los once años en 1996. La Etnnia se convirtió en mis “hermanos mayores”, como dice Gambeta. Mi mamá (q. e. p. d.) siempre me contó sobre los muchachos que bailaban breakdance en el barrio y que luego, con el paso de los años, aparecían en televisión. Los hermanos Pimienta siempre han sido para muchas familias de la zona un gran ejemplo y objeto de admiración. Hoy, veinticinco años después de conocer el rap gracias a las rimas del casete de El ataque del metano, de recorrer cuatro continentes y doce países gracias al rap, y luego de ser la primera curadora del festival de hip hop más grande del continente, sigo escuchando La Etnnia de manera religiosa, una especie de ritual que me conecta con el barrio, mi abuela y mi mamá.

El álbum Real les hizo merecedores de dos nominaciones a los premios MTV Latinoamérica en el 2005, gracias a los videoclips de las canciones “Real”, grabado en formato cine, con actores naturales, y “Malvado instinto”, uno de los primeros videoclips de rap colombiano basado en animación, realizada por Ata, dirigido junto a Phyco Studio. Colaboraciones con T-Weaponz y Full Nelson son históricas alianzas, fijan un hito en el rap colombiano. Domingo, de Qn5 Music, uno de los productores más respetados de hip hop, que estuvo a cargo de los discos de artistas como Rakim y Krs One, se encargó de la producción de dos de los tracks de este álbum.

Tres años más tarde presentaron el álbum Por siempre, y en el 2011 La voz de la calle, caracterizado por una producción de altísima calidad y una notable claridad en canciones como “Falso positivo”, un canto en contra de la impunidad frente a las ejecuciones extrajudiciales. Para el 2014, en Universal, mediante colaboraciones con los artistas Li Saumet de Bomba Estéreo, Alerta Kamarada, Doctor Krápula y Justo Valdez, dialogan desde sonoridades propias de la fuerza musical colombiana, proponiendo reflexiones poderosas como en todos sus discos, aquí con un espacio particular para el análisis de la desaparición forzada en Colombia, por medio de la canción “Desaparecidos”, al lado de Javier Fonseca.

5-27 Internacional presenta los featuring con Kool G Rap, Cormega, The Game, Sean Price (q. e. p. d.) y Chris Rivers, una gran alianza con el productor Domingo Padilla. Previamente a su Álbum 10, lanzado en el 2019, hicieron un proceso de mentoría musical denominado “Legacy”, con artistas nacionales. Su último larga duración, publicado hace dos años, en ocasión de importantes movilizaciones como el gran paro nacional del 2019 y las movilizaciones de Bolivia, Chile y Argentina, no solo es potente por su producción altamente profesional, sino por las voces de grandes artistas nacionales e internacionales como Gab Gotcha, Ali A.K.A Mind y Alcolirykoz.

La Etnnia, “Vox populi”: rap independiente, tecnología y movilización social

El análisis acerca de la conexión entre el hip hop y la tecnología es parte fundamental del origen de esta agrupación, su historia discográfica y creativa es testimonio de ello. Kany es insistente en indicarlo: “Empezamos a conseguirnos algunos aparatos electrónicos como sintetizadores, cajas de ritmo, tornamesas, mezclador y empezamos a asesorar con algunos músicos y a maquetear El ataque del metano”. Uno de los grandes logros de esta agrupación musical ha sido mantenerse en el tiempo, transitando con sus voces y su sonoridad por todos los formatos de almacenamiento: iniciaron en el 94 con el Ataque del metano, en formato casete, pasaron al formato CD en una segunda edición de este disco en el año 95, para dar un gran salto a lo clásico presentando Stress, dolor y adrenalina en formato vinilo, y justamente nueve años después dieron apertura a la distribución digital a través de su canal de Youtube en el 2010, con 149.000 suscriptores, 83.000 seguidores en Instagram y más de 60.000 oyentes fijos mensuales en Spotify. La radio también ha sido un espacio de construcción importante para los hermanos Pimienta, con programas como La Mega Hip Hop en el FM.

Discografía de La Etnnia | Foto: Fanpage La Etnnia

El trabajo que ha hecho La Etnnia en el paso de lo análogo a lo digital es muy relevante, así lo señala Paola Colmenares, general manager de Vidaprimo y Cinq Music Latam, y directora de Colmenares Group: “Los grupos que nacieron en análogo, les cuesta más tener números en digital, entre tanto, los que nacen en digital tienen números altos en digital. Al ser un grupo histórico y contar con importantes números de reproducción en lo digital, habla de la relevancia en la industria musical de esta agrupación”. (Colmenares, comunicación personal, abril del 2021).

Por su parte, Chucky García, periodista musical, curador del festival Rock Al Parque, menciona:

Es una de las carreras independientes más sólidas, interesantes y productivas, congruentes y consecuentes que hemos tenido en los últimos cuarenta años. Ser independiente cuando ellos empezaron, era muy diferente a lo que significa ser hoy independiente, en ese entonces ser independiente era la única opción. (Chucky García, comunicación personal, 2021).

El uso de artefactos tecnológicos, la autogestión del contenido sonoro, la reivindicación de lo empírico como una oda al poder identitario del hip hop, y la independencia como un grito libertario y emancipador en el rap por parte de La Etnnia, son parte del camino transitado, un camino en el que los grandes beneficiarios han sido las vidas, las historias, las voces y los relatos de los menos favorecidos, las historias no contadas en esta nación. Nunca han dado un solo paso al costado en el momento de plasmar y mantener sus reivindicaciones en firme, pero jamás han disminuido su calidad musical, el estudio de las tecnologías, las posibilidades de captura de sonidos de ambiente, instrumentos en vivo, exploración en los grandes estudios de grabación, desde su Studio 5-27 hasta los estudios en los Estados Unidos donde han tenido la oportunidad de perfeccionar sus producciones. La Etnnia es el legendario himno del hip hop latino.

Las posibilidades de distribución, comunicación e independencia les han permitido durante toda su historia ser la voz viva de la resistencia, pronunciarse sobre cada uno de los hechos históricos en Colombia, como lo expresan tanto gráfica como sonoramente en su canción “Vox populi”: “Yo lucho con mi música contra lo establecido […] escuadrón 5-27 dando frente”. El repertorio de esta agrupación musical relata y retrata la realidad del país, y con su voz ha acompañado las grandes apuestas de nación por la defensa de los derechos humanos. Ellos acompañaron la defensa de los acuerdos de paz durante el año 2016, en el gran concierto nacional por la defensa del Sí, en el plebiscito sobre los acuerdos de paz. A este respecto Kany menciona en entrevista con el medio de comunicación Pacifista:

Pero de todas maneras el mejor proceso de paz es que no haya tanta diferencia social. Entre menos desigualdad la gente se va a ir culturizando más. Esta descomposición social solo es producto de la pobreza y el único proceso de paz que la puede acabar es una inyección económica y social a las clases menos favorecidas.

Durante los últimos días de abril del 2021 y continuando a lo largo de los meses de mayo y junio del mismo año, en Colombia ha tenido lugar uno de los más grandes levantamientos populares de la historia del país. Todas las vertientes artísticas levantaron su voz, las calles se llenaron de grafitis, arte urbano, ollas comunitarias, pedagogía popular, resistencia. El rap se ha encargado de presentar de forma creativa, clara y dinámica el panorama nacional, ha acompañado las tomas populares, las acciones comunitarias en defensa de la vida. Ese legado del rap que resiste, del rap colombiano que se pronuncia frente al dolor y la barbarie, es una herencia innegable de agrupaciones como La Etnnia, que desde El ataque del metano hasta la canción “Despierta”, de su última larga duración, han comprometido su palabra y su rima por hablar la verdad y esclarecer la guerra que también hemos vivido en los barrios de las ciudades; esas violencias crudas que viven los más pobres y que se basan en desigualdades estructurales, en segregaciones territoriales y en las exclusiones geográficas históricas de una ciudad que a manos del Esmad y la policía asesina y vulnera los derechos humanos.

La Etnnia, por siempre, para la voz de las personas silenciadas, por los jóvenes de los sectores populares desaparecidos y asesinados por las guerras urbanas, para la vida en el barrio y por la memoria de Colombia. Los hermanos Pimienta son el orgullo y el ejemplo, nuestros hermanos mayores en el rap, el ejemplo de un rap clásico, de altura, son la memoria cantada de las calles bogotanas.

En Times Square, Nueva York (Estados Unidos), 2017 | Foto: Fanpage La Etnnia

Notas

  1. En “Génesis” (minuto 1:19), track incluido en Criminología, álbum de La Etnnia lanzado en 1999.

  2. En “Intro la voz del metano” (minuto 0:13), track incluido en El ataque del metano, álbum debut de La Etnnia, de 1994.

Referencias bibliográficas

  1. ALCALDÍA MAYOR de Bogotá (2015). Historia del hip hop en Bogotá. Bogotá: Alcaldía Mayor.

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