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Lo que decimos es

What we say is

O que nós dizemos é

Victoria Elena González *


* Comunicadora Social-Periodista. Especialista en Comunicación-Educación con estudios de maetría en Literatura Latinoamericana. Coordinadora de Difusión del DIUC. E-mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. .


Resumen

La vigencia de la cosmovisión maya, el poder de la palabra y la recuperación del sentido en la simbología son tres características que identifican al Movimiento Zapatista y que lo proyectan mucho más allá de las denuncias sobre la explotación y la pobreza hechas por tantos movimientos sociales y tantas guerrillas a lo largo de la historia..

Palabras clave: Zapatismo, cosmovisión maya, palabra, mediático..

Abstract

There are three elements that characterize the Zapatista Movement leaded by sub-commander Marcos: The corrency of the Mayan Cosmo vision, the power of the word, and the recovery of the sense in the symbology. These three elements bring the Zapatista Movement toward the denunciations on exploitation and poverty that many social movements and guerrillas have done through the history. .


El 1 de enero de 1994 México aún no se reponía de los estragos del jolgorio de fin de año cuando un puñado de indígenas y campesinos al mando de un desconocido con el rostro cubierto con pasamontañas negro, que desde el primer momento se hizo llamar subcomandante Marcos, –subcomandante porque la comandante es la revo lución– irrumpió en las poblaciones indígenas de Huixtán, San Cristóbal de las Casas, Las Margaritas, Ocosingo, Altamirano , Oxchuc y Chanal . Hablando en nombre del Comité Clandestino Revolucionario Indígena Comandancia General (CCRI-CG) del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), Marcos dio a conocer el primer comunicado de la Selva Lacandona con el que declaró la guerra al gobierno de Carlos Salinas de Gortari y anunció una lucha sin cuartel por la democracia, la libertad y la justicia para los mexicanos. Desde ese día han pasado casi diez años en los cuales, ho ra tras hora, el Frente Zapatista, hoy conformado no sólo por indígenas y campesinos sino también por universitarios mestizos, blancos, y otras personas de todo el mundo, se consolida cada vez más. Las razones que dan los entendidos para explicar este fenómeno son innumerables; sin embargo, hay tres de ellas que quizá sean las que el zapatismo practica con mayor solvencia: la vigencia de la cosmovisión maya, el poder de la palabra y la recuperación del sentido en la simbología.

Tradición maya

Que hablen pues, todos los que son diferentes Que hablen y encuentren la memoria, que con ella conspiren y que con ella labren el futuro mejor, el mañana. Esta es la palabra de nosotros los zapatistas en defensa del patrimonio cultural para todos Marcos.

Algunos detractores del zapatismo dudan de que las creencias mayas realmente estén arraigadas en este movimiento. Los menos radicales piensan que su posición obedece a una visión idílica de lo ancestral, propia de tantos humanistas de finales del siglo XIX. Los más críticos creen que los zapatistas proclaman la reivindicación indígena de dientes para afuera, pero que en el fondo sólo buscan utilizar a este grupo social como plataforma para acceder al poder.

Entre tanto , varios expertos como el arqueólogo e historiador Juan Yadeón1 están convencidos de que sus acciones están pensadas dentro de la cosmovisión maya. Para ello argumentan varios motivos:.

    1. La primera aparición del Movimiento Zapatista se dio en 1994, año en el que se iniciaba el Katum del Señor del Inframundo o Dios de la guerra en el Calend ario Maya.
    2. Los zapatistas han planteado en los últimos tiempos la o rganización de las comunidades en "Juntas de Buen Gobierno", lo que supone, según la cosmovisión maya, un último llamado de atención para reorganizar la sociedad y evitar de este modo un conflicto bélico producto del enfrentamiento entre indígenas y gobierno por los derechos de esta comunidad2 El anuncio de transformaciones en la zona de conflicto de Chiapas se pro duce a comienzos de agosto de 2003, seis meses antes del décimo aniversario del alzamiento del EZLN cuando, según el calendario maya, podría comenzar un período bélico, el período gobernado por Ah Puch, el Dios de la muerte3, lo que significa la cercanía de una época de destrucción.
    3. Es manifiesta la obsesión del movimiento por los números y trece que tienen un profundo contenido simbólico dentro de las civilizaciones prehispánicas.

Todos los calendarios y construcciones mayas están compuestos por siete elementos, mientras que el trece (doce más uno, según la numerología maya)4 es el número de dioses que gobiernan durante cada Katum. En el año 2001 todos recuerdan el famoso "Zapatour" que se llevó a cabo a lo largo de doce estados mexicanos, más la Ciudad de México –lo que suma trece en total– para conmemorar el séptimo aniversario de la aparición del Ejército Zapatista.

  1. Los zapatistas recurren permanente a la simbología maya, tan ajena a Occidente, para reforzar sus lazos con los indígenas chiapanecos. El pasado mes de agosto, por ejemplo, se anunció que los "Aguascalientes" –mejor conocidos como centros culturales de contacto entre el EZLN y las ONG– serían reemplazados por "los Caracoles"5. El caracol es una deidad para los mayas y representa el círculo de la vida6.

Sin duda el Frente zapatista ha demostrado en estas y otras tantas acciones que la práctica permanente y co tidiana de una cosmovision que antes de 1994 amenazaba con sepultarse gracias a la hecatombe globalizante, es la columna vertebral de este movimiento Frente a las continuas arremetidas contra los indígenas por parte de los grupos paramilitares que generan persecución, violencia y muerte, y la presión de un Estado ebrio de globalización que ignora al indígena y al campesino sometiéndolo a una vida de miseria, la única opción que ve viable este movimiento es la defensa y la conservación, a toda costa, del sistema no rmativo propio con sus ricas tradiciones milenarias, con el fin de evitar la destrucción de los Estados nacionales, las resistencias, las culturas y las formas de relación de cada nación7 Para el zapatismo "cuando un Estado nacional acepta integrarse a la red que ofrece la globalización del neoliberalismo, porque no hay más remedio, porque lo obligan o por convicción, firma su acta de defunción8".

Consecuentes con la creencia maya de que existe una reiteración constante de la historia en la que los acontecimientos de un ciclo se repiten . todos los ciclos sucesivos (Reiflet 1993), los zapatistas están dispuestos hoy a luchar hasta las últimas consecuencias para poder llegar nuevamente al Katum del maíz9 Porque están convencidos de cada ciclo tiene una estructura similar en la cual sólo cambian los sujetos y de que el héroe de un ciclo, de un siglo o de un milenio es el héroe de todos los tiempos. Primero fueron los gemelos divinos contra los señores de Xibalbá10, más tarde los quiché contra las huestes españolas, y hoy los zapatistas contra los gobiernos desacreditados corruptos.

El discurso del Movimiento Zapatista toma elementos de los iu d ad ano s c o ntemp o ráneos, al igual que de las antiguas concepciones del mundo. Por eso busca convertirse en una opción diferente a la que proclaman quienes dividen al mundo entre fieles e infieles, propugnan por la destrucción en nombre de la libertad y apoyan la proliferación de la industria de la guerra.

En ese trazado de compleja interacción entre derechos ciudadanos modernos y antiguas concepciones del mundo resulta un referente muy importante la estructura social de los indígenas tojolabales11. Esta estructura social propone la idea de vivir como seres que forman parte de algo más grande; implica que cada ser desempeña un papel dentro de "la familia cósmica", lo cual significa armar una jerarquía de lugares y funciones dentro de una to talidad que define a cada uno de los sujetos que conforma la comunidad (Lenkersdorf: 1998) Esta comunidad viv e gracias a la participación de los individuos que la componen. El mandar obedeciendo, una de las filosofías proclamadas por el zapatismo, se explica como la manera en que la comunidad se rige a sí misma. Mandar obedeciendo implica la existencia de consenso dentro de una comunidad.

La comunidad tojolabal actúa como una familia extensa integrando a sus miembros, pero también a los elementos extraños con los que establece relaciones y a quienes, de igual forma, asignan un papel determinado dentro de la comunidad. Se urde entonces un tejido social en el cual priman las relaciones de solidaridad.

En cuanto a la relación con la naturaleza, ésta se da de una manera jerárquica. La Madre Tierra, ocupa el primer lugar en el respeto y los afectos porque es "quien nos carga y nos da sustento" Esta relación sagrada con la tierra se traduce en una de las demandas centrales del zapatismo. La vida se organiza en torno a la Tierra y, la defensa de la tierra es, simultáneamente, la defensa de los medios que garantizan la existencia y del universo cultural que controlan los seres humanos.

En este punto, el zapatismo a través de la voz de "El Sub" denuncia la intención del poder financiero que busca crear un nuevo centro comerc ial en Chiap as, Belice y Guatemala: "Aparte de estar lleno de petróleo y de Uranio, el problema es que está lleno de indígenas. Y los indígenas, además de no hablar español, no quieren tarjetas de crédito, no producen, se dedican a sembrar maíz, fríjol, chile, café y se les ocurre bailar con la marimba sin usar el computer No son consumidores sino productores. Sobran. Y todo los que sobra es eliminable… el problema es que aquí, en el territo rio que está en guerra, en territo rio zapatista, están las principales culturas indígenas, están las lenguas y los más grandes yacimientos de petróleo. Están los siete pueblos indios que partic ip an en el EZLN Tzeltal, Tzotzil, Tojolabal, Chol, Zoque, Mam y Mestizos".

La plabra redima

No sé cómo le hago para que entiendan que lo que decimos es Que si decimos una cosa, esa cosa es Marcos.

Desde el primer momento de su aparición "El Sub" Marcos se acompañó de la palabra. En el intento de convertirse en una especie de mediador de universos simbólicos, toma como guía el libro sagrado del Popol Vuh –compendio de diversas tradiciones mayas, con toda su rica tradición escrita y oral en la que se aprecian diferentes géneros literarios: narrativa, épica, conversacional, lírica y dramática– y otros textos y autores más, tales como Miguel Hernández, Federico García Lorca, Julio Cortázar, Miguel de Cervantes Saavedra, Jorge Luis Borges y Eduardo Galeano , entre otros (Marcos: 2002) .

En casi diez años ha mantenido una correspondencia permanente con el mundo en la cual expresa el pensamiento de su mo vimiento. Quizá lo que menos ha escrito son discursos. La mayor parte de sus mensajes son cuentos, po emas, cartas con extensísimas posdatas y fábulas en las que se ve un proceso de maduración que inicia con "La declaración de la Selva Lacandona" –arenga beligerante en la que se hace un llamado a la lucha armada– y continúa, tan solo dos semanas después, con una nueva declaración en la que se plantea una pregunta válida y dolorosa: ¿De qué nos van a perdonar?12, escrita esta vez con un estilo reflexivo que seguirá en adelante.

Un a de las mayo res preo cupaciones del Movimiento Zapatista frente a la palabra ha sido la recuperación de la o ralidad y su reivindicación frente a una cultura dominante que menospreció a las sociedades ágrafas por considerarlas impo tentes frente a la fugacidad de la palabra sonora. Por eso Marcos, como vocero, amalgama lo o ral y lo escrito en una característica muy propia de su estilo. De allí la sensación que se tiene cuando se leen sus relatos de estar sentado escuchando alrededor de un fuego . Quizá por la coloquialidad, por el sentido del humor, la sátira y el tono campechano. Quizá porque en las historias que relata, al igual que en la tradición oral, no sólo interviene una voz sino muchas voces que construyen con distintas versiones un relato . Voces como la de Don Durito, Doña Sociedad Civil, Olivio, el niño tojolabal fanático del fútbol que por tener menos de cinco años aún está en peligro de morir de una epidemia como tantos niños tojolabales; el viejo Antonio , indígena guía espiritual en la Selva Lacandona y así otros tantos personajes creados a partir del cono cimiento que tiene de las personas que habitan la comunidad chiapaneca y que tienen la misión de representar los diferentes grupos sociales en sus historietas y fábulas.

Un sello en cada escrito de "El Sub" es la intención de plantear una pregunta clave para la transformación de la sociedad. Podríamos decir entonces que detrás de cada pieza literaria hay intención política. Y así lo han entendido sus seguidores, quienes le atribuyen al zapatismo la virtud de haber llenado de contenido simbólico e histórico conceptos como país, sociedad, respeto, dignidad, otrora tan manoseados por la clase política tradicional. La idea es que palabra y hecho mantengan una relación diáfana que se aleje de la argucia propia de la demagogia y que permita una verdadera articulación entre discurso y acción.

Lo mediático y lo simbólico

Como nuestra guerra es una guerra de medios de comunicación, hay que ganar nuestra batalla en los medios.
Marcos
.

El pasamontañas es el primer símbolo que representa para los zapatistas una paradoja, mostrarse para ocultarse. Usar pasamontañas para mostrarse ante los ojos del mundo, luego quitárselo para esconderse y así pasar inadvertido como cualquier ciudadano. El pasamontañas, dicen los posmodernos, es un homenaje que le hace "El Sub" al filántropo que de día vive como Bruno Díaz y de noche vuela disfrazado de vampiro bueno haciénd o se llamar simplemente Batman. Los antropólogos por su parte, hilan menos delgado y creen que con su rostro cubierto busca rendir homenaje a los encapuchados del Popol Vuh. Pero la versión de "El Sub" es más compleja que eso. Sabe que se mantendrá con el rostro oculto mientras sea necesaria la existencia de su movimiento. En el momento mismo en que cambien las condiciones y la sociedad sea más justa, podrá salir a la luz, "disiparse en la bruma en cuanto sea innecesario " (Morris. 1998), pero no a disputarse el poder en una tribuna pública, sino a ser un miembro más de una sociedad en la que se mande obedeciendo13.

Además del pasamontañas existen otros símbolos dentro del movimiento. Los ya mencionados alusivos a la cultura maya como los caracoles o la predominancia de los colores rojo y negro14 y otros más occidentales. Uno de ellos es justamente el personaje que le da nombre al zapatismo: Emiliano Zapata, quien no sólo empuña las armas sino que además enfrenta al capitalismo en el campo mexicano cuando hace efectivo el grito de levantamiento de la revolución de marzo de 1911. "¡Abajo las haciendas, vivan los pueblos!".

Pero el Zapata del zapatismo actual es un héroe remozado y desacralizado15 al que incluso Marcos se atreve a ponerle en los labios su pipa humeante. No hay que olvidar que este movimiento revolucionario se desprende de símbolos obsoletos que muestran a hombres y mujeres marchando con una bandera roja hacia un porvenir mejor y se convierte en un carnaval16 (Bonfil. 1998).

Los zapatistas han sido llamados "La primera guerrilla informacional" Si bien se tiene cierto recelo sobre la capacidad de desarrollo de una estrategia militar por parte de este movimiento, no existe el menor asomo de duda con respecto a la habilidad para moverse en el campo mediático . Con gran astucia han hecho caso omiso de las creencias de la vieja izquierda que satanizan a los medios y han esgrimido como armas principales la red, la televisión, la radio y la prensa escrita. La red no solo desde el punto de vista instrumental, sino desde la verdadera perspectiva que debe plantearse a partir de la capacidad para tejer relaciones entre comunidades de todo el mundo. Por eso el apoyo al movimiento se encuentra antes que en sus propios dominios, en los lugares menos esperados del planeta. Cientos de personas reproducen los discursos de Marcos y las acciones zapatistas en otras tantas páginas de la Web; al igual que cualquier estrella del cine, Marcos contesta miles de correos electrónicos cada día gracias a un compacto tejido de seguidores que lo apoyan en esta labor17.

Con todo esto lo que ha demostrado el zapatismo es que su proyección va más allá de los planteamiento s evidentes sobre la explo tación y la pobreza, en la medida en que encuentra nuevos núcleos de sentido no solo para los más marginados Esos núc leos de sentido agrupan los llamados nuevos movimientos sociales articulado s en torno a ejes tales como género, clase, raza, aceptación de la diversidad sexual, defensa ecológica, convicción científica, ideológica y religiosa, participación ciudadana y otros más, que resisten mediante acciones y teorías (De Souza Santos: 1998) En el centro de estas resistencias específ icas tan solo subyace una única certeza compartida: la vida humana puede ser más humana para todos.

En todas las palabras, nuestra palabra anda. En todas las luces brilla nuestra pequeña luz, nuestra esperanza. Del color de la tierra somos Del color de la tierra es la hora y el mañana. Es la hora de la dignidad, la hora del puente que es también ventana. Es la hora de ver y vernos, sin ninguna vergüenza ni temor Es la hora de luchar por la dignidad del color de la tierra y la esperanza. ¡Salud hermanos y hermanas indígenas!
Marcos
.


Citas

1 Las informaciones suministradas por Juan Yadeón son retomadas por Cimac, comunicación e información de la mujer en www.cimacnoticias.com.

2 La práctica y funcionamiento de los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno implican un avance importante en el proceso de instauración de la Ley de Derechos y Cultura Indígena tal como lo expresan los Acuerdos de San Andrés, firmados entre el Gobierno Federal Mexicano y el EZLN el 16 de febrero de 1996 y en los que se incluye el recono cimiento de los pueblos indígenas en la Constitución General , como entidades de derecho público, capaces de organizarse autónomamente.

3 Ah Puch es una deidad de primera clase, por ello aparece con mucha frecuencia en los códices. Como jefe de los demonios, Hunhau reinaba sobre el más bajo de los nueve mundos subterráneos de los mayas. Los mayas de hoy aún creen que bajo la figura de Yum Cimil, el Señor de la Muerte, merodea en to rno a las habitaciones de los enfermos en acecho de su presa. Es una deidad malévola. Su figura está asociada frecuentemente con el dios de la guerra y de los sacrificios humanos, y sus constantes compañeros son el perro, el ave Moán y la lechuza, considerados como criaturas de mal agüero y de muerte.

4 El sistema de numeració n maya según Maurice M. Cotterell en su libro The Manyan Prophecies tiene varios niveles que revelan que los mayas eran conscientes de un sistema decimal aún cuando optaron por no utilizarlo en sus inscripciones.

5 Cad a uno de los Caraco les será algo así como la administración regional de un conjunto . Si n embargo, siguen siendo funciones exclusivas de gobierno de los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas: impartir justicia; la salud comunitaria; la educación; la v ivienda; la tierra; el trabajo; la alimentación; el comercio; la información y la cultura; el tránsito local.

6 En un sentido más amplio el caraco l signif ica el desarrollo espiritual que comienza desde un centro , origen o mundo interior para extenderse hacia el cosmos en una espiral evo lutiva. El caraco l es un símbolo de generació n de espiritualidad en una de las representaciones teo tihuacanas; el rey Quetzalcóatl, adornado de plumas, relacionadas a los niveles superiores, parece nacer de un caraco l que en el centro de su cuerpo plantea que la verdadera generació n en el mundo espiritual necesita un largo camino hacia la perfección.

7 Para el sociólogo Yvon Lebot en su libro El sueño Zapatista 1996) "Hoy, la figura más acabada de lo universal no es la del ciudadano que se defiende de la globalización intentando suturar las fisuras del Estado-Nación, sino la del actor que combina la lucha contra las fuerzas de dominación con la afirmación de una identidad individual y colectiva y con el reconocimiento del otro. El zapatismo es portador de una triple exigencia –política, ética y de afirmación del sujeto– que resume en su fórmula predilecta: democracia, justicia, libertad, y más aún: dignidad".

8 Así lo expresa el subcomandante Marcos en la charla ante la Comisión Civil Internacional de Observación de los derechos humanos en La Realidad: "La globalización del neo liberalismo ofrece una red construida por el capital financiero o, si se quiere. el poder financiero. Si hay una crisis en este nudo, el resto de la red va a amortiguar los efectos. Si hay bonanza en un país, no se produce un efecto de bonanza en otros países. Es entonces una red que no funciona".

9 Cada Katum maya está conformado por un ciclo de veinte años del calendario o ccidental. Esto último, según lo ha manifestado el historiador Juan Yadeón, permite pensar que el conflicto armado en Chiapas tan solo se solucionará en el 2014, cuando comience el Katum del maíz, época de paz y bonanza. El maíz representa la prosperidad, incluso existía un dios del maíz en la época clásica maya cuya identidad parece haberse confundido en los últimos tiempos de la Epoca Postclásica con la de una deidad agríco la de menos nivel conocida con el nombre de Yum Kax, o Señor de los Bosques.

10 En el Popol Vuh se representa el encuentro de los gemelos Hunahpú e Ixbalamqué con los representantes del mundo de la oscuridad, en Xilbalbá. Este encuentro significa la lucha en la vida del ser humano que vive permanentemente en la "dualidad" (alegría-dolor, salud-enfermedad). Los gemelos pueden morir y resucitar porque simbólicamente han vencido la dualidad alcanzando poderes sobrenaturales con los cuales dominan el mundo material gracias a su transmutación espiritual según los principios de la gran obra alquímica.

11 Los Tojolabales forman parte de los grupos mayences y se llaman así mismos tojolwinik'o tik que significa "hombres legítimos o verdaderos"; son conocidos por el nombre del idioma que hablan que viene de las raíces tojol: legítimo y ab'al: palabra.

12 El segundo texto del subcomandante Marcos dice en uno de sus apartes: "Hasta el día de hoy, 18 de enero de 1994, sólo hemos tenido conocimiento de la formalización del "perdón" que ofrece el gobierno federal a nuestras fuerzas. ¿De qué tenemos que pedir perdón? ¿De qué nos van a perdonar? ¿De no morirnos de hambre? ¿De no callarnos en nuestra miseria? ¿De no haber aceptado humildemente la gigantesca carga histórica de desprecio y abandono? ¿De habernos levantado en armas cuando encontramos todos los otros caminos cerrados? ¿Quién tiene que pedir perdón y quién tiene que otorgarlo? ¿Los que, durante años y años se sentaron ante una mesa llena y se saciaron mientras con nosotros se sentaba la muerte, tan cotidiana, tan nuestra que acabamos por dejar de tenerle miedo? ¿Los que nos llenaron las bolsas y el alma de declaraciones y promesas? ¿Los que negaron el respeto a nuestra costumbre, a nuestro color, a nuestra lengua? ¿Los que nos tratan como extranjeros en nuestra propia tierra y nos piden papeles y obediencia a una ley cuya existencia y justeza ignoramos? ¿Los que nos torturaron, apresaron, asesinaron y desaparecieron por el grave "delito" de querer un pedazo de tierra, no un pedazo grande, no un pedazo chico, solo un pedazo al que se le pudiera sacar algo para completar el estómago? ¿Quién tiene que pedir perdón y quién tiene que ototgarlo?.

13 Marcos dice: "El pasamontañas es un espejo para que los mexicanos tomen un espejo, mírense) se descubran, para salir de la mentira y el miedo que los enajenan. Un espejo que llama al país a interrogarse a sí mismo sobre su porvenir, a reconstruirse, a reinventarse".

14 Los colores rojo y negro aparecen tanto en la artesanía como en la indumentaria sagrada. Los indígenas lacandones de México utilizan estos colores para preparar rituales con distinción entre femenino y masculino. El negro representa el principio femenino-nocturno-inframundo y el rojo representa el principio masculino-diurno-terrenal.

15 Según los testimonios que han dejado los corridos mexicanos de la Revolución, la figura de Zapata se fue transformando y creciendo a lo largo de su lucha; después de su muerte adquirió una dimensión propia en el imaginario popular tal como lo expresa la canción:.

"Fue Emiliano Zapata, el hombre sin segundo, que ante la plutocracia su diestra levantó fue un ángel de la Patria, un redentor del mundo que por su humilde raza duerme el sueño profundo en los brazos de Vesta por voluntad de Dios..

Al ver la tiranía que contra los aztecas los blancos dislocaban, siguió a un falso líder tiró a Porfirio Díaz, después siguió con Huerta peleó con bizarría contra las hordas necias del infeliz Carranza donde llegó a caer".

16 Para el historiador Guillermo Bonfil "La experiencia revolucionaria como proceso carnavalesco se acerca más a la representación popular de las revoluciones que su identificación co n los cánticos del coro del Ejército Rojo o de cualquiera de sus evocaciones desde el poder. El zapatismo, en contradicción con el precepto bíblico que prohibía a la mujer de Lot mirar hacia atrás porque se convertiría en sal, voltea la mitada constantemente no sólo para denunciar el pasado de explotación y racismo y demostrar su actualidad, sino también para extraer de ese pasado valores de lucha y resistencia. A diferencia de las estatuas de bronce que simbo lizaban la marcha de los revolucionarios hacia un futuro radiante, los zapatistas no o cultan que miran hacia atrás pata caminar hacia adelante. Quieren, tienen la esperanza de que el futuro será diferente del pasado pero no programan el futuro de todos y para todos al estilo de los partidos de vanguardia. El futuro se irá construyendo colectivamente y no sólo desde las trinchetas zapatistas. Los pueblos no hacen una tevolución sabiendo de antemano cómo será la sociedad futura; hacen una revolución porque no quieren seguir viviend o en el antiguo tégimen. Éste es también el significado del "ya basta" zapatista.

17 De acuerdo con el análisis de Manuel Castells, el origen de la utilización de la red por parte de los zapatistas parte de dos hechos ocurridos en los años noventa: la creación de La Neta, una red de comunicación informática alternativa en México y Chiapas, y su uso por parte de un grupo de mujeres mexicanas y estadounidenses.


Bibliografía

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  2. CASTELLS, Manuel , La era de la Información. Economía, Sociedad y Cultura. Volumen II, México, Siglo Veintiuno Editores, 1997.
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  9. LENKERSDORF, Carlos, Hornees verdaderos. Voces y testimonios tojolabales, México, Siglo XXI, 1996.
  10. MORRIS, Hollman, "Marcos nunca tendrá paz" en: Revista Número, No. 19, Bogotá 1998, p.31.
  11. REIFLER, Victotia, El Cristo indígena, el rey nativo. Sustrato histórico de la mitología ritual de los mayas, México D.F., Fondo de Cultuta Económica, 1993.
  12. SARTORI, Agnese, Simbólica de la tradición precolombina, en www.geocities.com.
  13. SUBCOMANDANTE INSURGENTE MARCOS, Nuestra arma es nuestra palabra, Juana Ponce de León editora), México, 2001.
  14. ________, Desde las montañas del Sudeste mexicano, Plaza y Janes, 1999.

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